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Antes de la temporada de tormentas: cómo se denuncia un siniestro en tu comercio y qué mira la compañía

Iñaki de la Vega3 min de lectura

Faltan semanas para las primeras tormentas fuertes del año. Lo que hagas en las primeras horas después de un granizo o una filtración define buena parte de lo que vas a cobrar. Esta es la secuencia, y esto es lo que revisa el liquidador cuando llega.

Agosto es el mes tranquilo. Las tormentas fuertes vienen después, con la primavera, y con ellas la temporada alta de siniestros por granizo, viento, caída de árboles y agua que entra por donde nunca había entrado.

Esa es justamente la ventaja de hablarlo ahora: la diferencia entre un siniestro que se cobra completo y uno que se discute durante meses casi nunca está en la póliza. Está en lo que se hizo en las primeras horas.

Y las primeras horas de un siniestro son el peor momento para improvisar un procedimiento.

El concepto que se malinterpreta

Denunciar no es avisar. Es abrir un expediente que después alguien va a tener que reconstruir.

Muchos comerciantes hacen lo que parece más lógico: limpian, tiran lo arruinado, llaman a un albañil y recién después se acuerdan de llamar a la compañía. Con la mejor intención acaban de borrar la prueba de su propio reclamo.

El liquidador no estuvo ahí cuando pasó. Su única forma de entender qué ocurrió es lo que encuentra cuando llega y lo que vos hayas registrado antes de tocar nada. Si el local ya está limpio y reparado, lo que queda es tu palabra contra un presupuesto.

Por qué pasa

Tres cosas conspiran contra una buena denuncia:

  • El instinto de seguir operando. Un comercio cerrado no factura, así que la prioridad natural es levantar todo rápido y volver a abrir. Es entendible y es exactamente lo que complica la liquidación.
  • Los plazos son cortos y no se conocen. Cada póliza tiene un plazo para denunciar y no es largo. Denunciar tarde, sin una causa que lo justifique, puede afectar el derecho al cobro.
  • Nadie tiene inventario actualizado. Cuando hay que decir qué mercadería había y cuánto valía, muchos comercios sólo tienen una estimación de memoria. Esa estimación es la que después se recorta.

Qué pasa el día que lo necesitás

Llega la tormenta un sábado a la noche. El domingo entrás y encontrás el techo perforado por el granizo, agua en el depósito y mercadería empapada.

Si documentaste todo antes de mover un solo bulto, tu reclamo se apoya en evidencia. Si ya vaciaste el depósito y contrataste la reparación, tu reclamo se apoya en una descripción.

Después hay una segunda instancia que sorprende a mucha gente: aunque el siniestro esté perfectamente probado, si la suma asegurada quedó por debajo del valor real del contenido, la compañía indemniza en proporción. Cobertura impecable, cobro parcial, por un número que estaba desactualizado desde antes de la tormenta.

Qué hacer

  • Documentá antes de tocar nada. Fotos y video del conjunto y del detalle, con fecha, desde varios ángulos, incluyendo el origen del daño (el techo, la abertura, la filtración). Guardá los restos de lo arruinado hasta que te autoricen a descartarlos.
  • Denunciá primero y reparado después. Avisá a tu productor o a la compañía apenas puedas y dejá constancia escrita. Hacé sólo las tareas urgentes para evitar que el daño siga creciendo, guardá esas facturas y no encares la reparación definitiva antes de la inspección.
  • Tené el inventario listo desde ahora. Listado de mercadería, equipos y su valor de reposición, con facturas de compra a mano y una copia fuera del local. Este es el trabajo que se hace en agosto y se agradece en noviembre.

La prevención también es administrativa

El mejor momento para ordenar todo esto es cuando no pasó nada. Revisar la suma asegurada del contenido, actualizar el inventario y saber de memoria a quién llamás vale tanto como reforzar el techo.

Si tu póliza de comercio no se revisa desde el año pasado, llegás a la temporada de tormentas con números viejos. Agendá tu auditoría patrimonial sin cargo en /#contacto.


Los daños materiales se liquidan. Los días que el local queda cerrado, sólo si están cubiertos aparte.

Seguí leyendo → Si mañana se incendia tu local, ¿con qué seguís facturando?

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